Complejo respiratorio infeccioso del bovino (CRB) 

Las enfermedades respiratorias del ganado son la principal causa de muerte en las explotaciones bovinas. A pesar de que existen una gran variedad de antibacterianos para tratar este padecimiento y una gama amplia de biológicos para prevenirlo, continúa causando serios estragos en la ganadería de nuestro país.

El CRB (BRD siglas en inglés) no depende únicamente de la infección por un virus, una bacteria o ambos, sino de una serie de factores que condicionan la presentación de la enfermedad, lo cual hace sumamente difícil controlar todas las variables presentes. Entre éstas, existen por ejemplo factores anatomofisiológicos que predisponen a los bovinos específicamente a padecer estos problemas y que no podemos controlar.

Hay otros factores incontrolables como los cambios bruscos de temperatura y algunas otras situaciones tensionantes que afectan al animal, si a estos aunamos medidas de manejo como el transporte, castraciones y algunas otras es comprensible el hecho de que la enfermedad se presente aún en animales vacunados.

El conocimiento de estos factores facilita la comprensión de la enfermedad y nos permitirá establecer estrategias de control y prevención.

Factores Anatomofisiológicos

Los bovinos están en total desventaja comparativamente con otras especies animales en cuanto a su capacidad respiratoria. Se han determinado una serie de diferencias que predisponen al bovino a padecer con mayor facilidad las neumonías y una mayor dificultad para corregirlas. Entre estos factores predisponentes se encuentran:

  1. Pleura poco distensible
    La pleura del pulmón del bovino es más gruesa que la de otras especies animales, lo que la hace menos distensible y por lo tanto se requiere de un mayor esfuerzo para captar un volumen determinado de aire.

  2. Pulmones pequeños
    La Proporción del tamaño del Pulmón con relación al peso corporal del bovino es menor comparativamente que la que se obtiene en otras especies, p. ej. un bovino de 300 kg tiene pulmones más pequeños que un equino del mismo peso y lo mismo ocurre con el cerdo. El resultado de lo anterior es que se necesita un esfuerzo extra para oxigenar el mismo volumen corporal.

  3. Angulo traqueo - bronquial
    La unión de la tráquea con los bronquios en el caso del bovino es casi en ángulo recto, lo que ocasiona que las secreciones se acumulen en este punto, ocasionando una obstrucción y dificultad tanto para respirar como para expectorar. Es común observar en animales que murieron de neumonía un tapón de secreción en esta zona anatómica.

  4. Menor número de macrófagos alveolares
    Comparativamente con otras especies existe un menor número de macrófagos alveolares/mm³ en el pulmón del bovino, lo que representa una menor capacidad defensiva ante el ataque de gérmenes patógenos.

  5. Menor presión para el intercambio gaseoso
    A nivel alveolar para el intercambio de oxigenación en la mayoría de las especies la presión gaseosa es de 95 mm de Hg, mientras que en el bovino es de 85 mm, es decir 10 mm menos que son necesarios para una mejor oxigenación.

Como podrá notarse, todas estas características propias de la anatomía y funcionamiento del pulmón del bovino son normales para esta especie, pero lo hacen más susceptible a los problemas respiratorios, razón por la cual se presentan con gran frecuencia las neumonías.

Agentes Infecciosos

Como ya se mencionó, el CRB tiene como etiología la acción de virus, bacterias y baja de defensas debida al estrés, independientemente de los factores mencionados previamente.

Dentro de los agentes infecciosos se encuentran:

  • VIRUS:
    • Parainfluenza 3 (P13).
    • Rinotraqueítis viral bovina (IBR).
    • Diarrea Viral Bovina (DVB).
    • Virus sincitial bovino (BRSV).

  • BACTERIAS:
    • Pasteurella haemolitica tipos A1 y A 2 principalmente.
    • Pasteurella multocida tipo A básicamente.
    • Mycoplasma bovis (asociado a Pasteurella).
    • Streptococcus spp. (asociados a Pasteurella).
    • Haemophilus somnus.

La principal interacción entre estos gérmenes para producir enfermedad está dada por Pasteurella + virus los cuales sinergizan su acción para lesionar y diseminarse en el pulmón.

VIRUS

La infección viral predispone a una infección bacteriana secundaria, pues los virus incrementan la susceptibilidad del tejido respiratorio, causando destrucción de los cilios o destruyendo las células epiteliales. Otros alteran la función de las células de defensa que fagocitan y limpian el tejido muerto y a las bacterias involucradas.

Las formas de afección se resumen en los siguientes 3 puntos:

  1. Tienen un efecto inmunosupresor directo o dañan a los macrófagos y neutrófilos.
  2. Inducen una inflamación tan severa que se destruyen las delicadas paredes alveolares.
  3. Alteran la superficie de las células del tracto respiratorio favoreciendo la adherencia de las bacterias.

A continuación se describen algunas características relevantes de los virus involucrados en el CRB:

Virus Parainfluenza 3 (P13)

Este agente pertenece al genero de los paramixovirus, que tienen una amplia distribución en el hombre y los animales. Los parainfluenza virus se asocian a procesos respiratorios que se complican con infecciones bacterianas. Existen tres tipos que afectan a los mamíferos, de los cuales el tipo 3 es el que afecta a los bovinos.

Se ha demostrado en algunos países la prevalencia de este virus en hasta un 90% en animales clínicamente sanos y se ha detectado que el virus por sí solo, (sin infección bacteriana secundaria) es capaz de producir enfermedad, sobre todo en becerros, provocando:

  • fiebre
  • lagrimeo
  • secreción nasal serosa
  • depresión
  • disnea
  • tos

Muchos animales presentan signos leves de la enfermedad, pero desarrollan neumonía intersticial, a raíz de la cual se observan zonas de consolidación en los lóbulos anteriores.

Normalmente la infección tiene un curso de 3 a 4 días y los animales se recuperan si no se presenta una infección bacteriana secundaria.

Virus sincitial bovino

Este virus pertenece al grupo de los neumovirus y se considera relativamente nuevo. En nuestro país pudimos identificar infecciones por este virus en ganado del norte del país. Afecta principalmente a becerros, particularmente cuando estos se encuentran confinados. Los signos clínicos son similares a los descritos anteriormente.

La morbilidad es elevada pero la mortalidad es baja. Se ha observado que los animales que llegan a morir, generalmente son los mejor nutridos, lo que ha llevado a especular que tal vez algunos nutrientes predisponen a la proliferación del virus.

Virus de la rinotraqueitis infecciosa bovina (IBR)

Este es un virus herpes bovino tipo 1, el cual no solamente produce problemas respiratorios sino además: vaginitis pustular, blanopostitis, conjuntivitis, abortos, enteritis, infecciones generalizadas en los recién nacidos y encefalitis.

En el caso de la forma respiratoria, esta puede presentarse en forma subclínica, afectar parcialmente a los animales o presentarse en una forma severa. La morbilidad llega hasta el 100% y la mortalidad al 10%, la cual aumenta con la asociación bacteriana.

Los signos clínicos no son muy diferentes a los que se presentan por los otros virus respiratorios, en este caso se pueden presentar úlceras en la mucosa nasal, que se cubren posteriormente con membranas diftéricas, esto ocasiona un olor fétido. En algunos casos se presenta conjuntivitis, con un lagrimeo profuso, a veces este puede ser el único signo en todo el hato. La presentación dura de 5 a 10 días, dentro de los cuales puede ocurrir la recuperación o desarrollarse el CRB al haber complicación bacteriana.

La gastroenteritis se presenta en ganado adulto y cuando se presenta en becerros recién nacidos generalmente es fatal.

Los abortos ocurren entre el 4to y 7mo mes de gestación y se pueden observar focos necróticos en diferentes órganos del feto, principalmente en los riñones y el hígado.

Virus de la Diarrea Viral Bovina (DVB)

Este virus pertenece al género de los pestivirus. Puede causar una infección aguda a cualquier edad de los bovinos. Las manifestaciones clínicas son variadas y dependen del momento de la infección. Cuando la infección se realiza en el útero se produce una alta mortalidad en los becerros, los cuales presentan fiebre, anorexia, diarrea acuosa y estomatitis erosiva, complicado esto con neumonía y a veces la minitis.

Cuando se produce la infección en ganado no gestante, (a través de semen del toro infectado o aerosoles de animales enfermos) hay un período de incubación de 5 a 7 días, donde hay fiebre y leucopenia, que cursan en forma subclínica. Algunos animales desarrollan los signos antes descritos.

En los animales gestantes pueden presentarse dos tipos de infecciones dependiendo de la variedad del DVB, si el virus no es el serotipo citopático, la vaca se ‘inmuniza’, pero el feto se vuelve tolerante y no es capaz de crear anticuerpos contra este, el becerro nace, pero posteriormente puede desarrollar la enfermedad en forma fatal.

Si el virus es citopático causa destrucción de los tejidos del feto, provocando la muerte, omificación y malformaciones.

Aunque este virus tiene una serie de presentaciones diferentes a la respiratoria, esta se presenta también como parte del CRB.

BACTERIAS

Se considera que Pasteurella es flora normal de la faringe del bovino, por lo cual sólo es necesaria la acción de alguno de los virus respiratorios para iniciar el proceso, ya que sin la acción viral las propias defensas del animal mantienen bajo control el crecimiento desordenado de Pasteurella, permitiendo la sobrevivencia de poblaciones reducidas del germen. Cabe hacer notar que este agente bacteriano posee mecanismos que le confieren patogenicidad, entre los que destacan:

  1. CAPSULA. Estructura de mucopolisacáridos adherente, que dificulta la fagocitosis y la acción del Complemento.

  2. ENDOTOXINAS. Como todas las bacterias Gram negativas, las endotoxinas son parte estructural de la pared del microorganismo y al morir éste se liberan provocando una serie de alteraciones en cadena que provocan serios trastornos circulatorios y fiebre.

  3. LEUCOCIDINA. Toxina que tiene un efecto letal para los leucocitos.

Los virus tienen un efecto de inmunosupresión aparente en los primeros días de la infección, disminuyendo de esta manera la respuesta adecuada de los macrófagos que mantienen bajo control a las bacterias y es entonces que éstas empiezan a proliferar.

Patogenia

(Interacción virus - bacterias - estrés)

Una vez que conocemos por separado cada uno de los factores que intervienen en la producción del CRB, vamos a integrarlos para ver de que manera interactúan para el desarrollo de la enfermedad:

El virus entra al animal por vía aérea y por su tamaño logra llegar a las células de la faringe, tráquea, bronquios y bronquiolos, introduciéndose en las células y replicándose en las mismas, si el animal esta en buenas condiciones físicas resolverá la infección mediante la fagocitosis y mecanismos de defensa inespecíficos, pero si está inmunodeprimido por estrés (transporte, intervenciones quirúrgicas o aplicación de corticoesteroides) la proliferación viral se acentúa e incrementa la inmunosupresión.

En este momento el bovino presenta fiebre e inapetencia, disminuye su consumo de alimento y esta apático. Estos signos pueden pasar desapercibidos. El proceso dura entre 3 y 10 días.

La destrucción de los epitelios, la congestión de los tejidos, la alteración de las funciones de los macrófagos y neutrófilos del pulmón, favorecen la proliferación bacteriana de asociación.

En este momento, Pasteurella, que se encuentra en la faringe del animal en forma normal se sale de control y prolifera, causando inicialmente una faringitis, acentuando el malestar del animal y pasa a la tráquea, bronquios y bronquiolos, ya sea mecánicamente o por vía linfática, ya que los fagocitos que actúen localmente llevarán los gérmenes a los ganglios linfáticos. Es de esperarse que, se realizara la destrucción de las bacterias en los macrófagos, pero no sucede así, pues se ha visto que se altera el mecanismo de destrucción del macrófago porque no se realiza la fusión.

Función fagolisosomal y las enzimas de los lisosomas no actúan, permitiendo de esta manera la sobrevivencia de las bacterias y su proliferación en el tracto respiratorio.

Al proliferar éstas, los niveles de endotoxinas se incrementan, provocando:

  • Fiebre.
  • Ruptura de endotelios vasculares, provocando hemorragias y dejando por lo tanto zonas sin irrigación (isquemia).
  • Coágulos intravasculares, que se transforman en émbolos y posteriormente en infartos, dejando sin irrigación zonas de tejido que posteriormente muere.
  • Leucopenia, es decir una disminución de los leucocitos.

Estos efectos tienen una acción directa sobre la circulación pulmonar y si recordamos que la pleura es menos distensible, el animal tendrá más dificultad para distender el pulmón y depurar la inflamación. Las secreciones se acumulan en el ángulo traqueobronquial, disminuyendo la luz de paso de aire y reteniendo gérmenes. La difusión del aire para la oxigenación se ve alterada al haber una perturbación en la presión sanguínea y zonas del pulmón quedan afuncionales al quedar sin irrigación, forzando a las zonas sanas a responder a las exigencias respiratorias.

La falta de oxigenación general por disfunción pulmonar, se acentúa cuando los niveles de endotoxinas en la sangre se encuentran elevados, provocando un shock vascular, con una vasodilatación central y vasoconstricción periférica, el corazón se somete a una sobre carga y sobreviene la muerte.

Conclusiones

De acuerdo con todo lo anterior se comprende el porqué los procesos respiratorios en el bovino son tan importantes y a que se debe la alta morbilidad y mortalidad, con las consecuentes pérdidas económicas.

Ya que los animales pueden infectarse con los virus, que son los agentes primarios y a que no podemos evitar las infecciones secundarias bacterianas y difícilmente controlamos el estrés, la forma de control y prevención de estos problemas se basa en las vacunaciones contra estos agentes.

Un buen programa de vacunación disminuye drásticamente la presentación de los casos. Lo ideal es utilizar el biológico contra el virus específico, lamentablemente por la falta de diagnósticos se ha tenido que recurrir a vacunas polivalentes, que contienen los 4 virus respiratorios principales y en algunos casos incluyen la bacterina contra Pasteurella.

Aunque las vacunas de buena calidad protegen adecuadamente, los procesos de inmunosupresión pueden provocar fallas en la protección y se pueden presentar cuadros clínicos, ante esto lo mejor es el tratamiento con Baytril, con esto, Bayer ofrece la paleta completa de opciones para controlar el CRB.

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