Manejo de biológicos en bovinos 

El manejo y cuidado de las vacunas tiene una importancia fundamental en el correcto funcionamiento de las mismas; pues aún con la vacuna de la más alta tecnología y calidad es imposible montar una respuesta inmune correcta si ésta no ha sido bien manejada.

Por lo anterior son de suma importancia las condiciones de almacenaje en las que se mantengan las vacunas, pues temperaturas extremas o exposiciones a rayos solares llegan a inactivar completamente los antígenos contenidos en las mismas.

En el caso de las vacunas liofilizadas éstas deben ser mantenidas en REFRIGERAClON (temperatura de 4 a 7 grados centígrados) durante todo el período de almacenamiento de las mismas, para lo cual es necesario contar con una área de refrigeración (cámara de refrigeración o refrigerador), la cual debe recibir una vigilancia y mantenimiento continuo, para evitar fallas en su funcionamiento. Es una práctica adecuada el mantener un termómetro de temperaturas máximas y mínimas dentro del refrigerador para asegurarse del buen funcionamiento del mismo. Por otra parte se recomienda dejar una separación entre las partes del área de refrigeración y las cajas de vacunas, así como entre las cajas de vacunas en sí, para permitir que el aire refrigerado circule entre los biológicos.

Es importante señalar que temperaturas extremas, ya sea de, frío o calor dañan las características propias de la vacunas, pues las proteínas que forman parte de la estructura de los microorganismos contenidos en las mismas se desnaturalizan, disminuyendo el título del biológico o inactivándolo totalmente.

Por lo anterior las vacunas no se deben mantener ni a temperatura ambiente, altas temperaturas o temperaturas de congelación.

Durante el transporte de las vacunas de un lugar a otro o durante los procesos de vacunación del ganado es muy importante mantener los biológicos en cajas térmicas o termos con suficientes congelantes en su interior que aseguren que las vacunas se mantengan a la temperatura indicada. Debe evitarse que las vacunas sean expuestas de manera directa a los rayos solares pues éstos contienen rayos ultravioletas que son sumamente dañinos para los virus y las bacterias. A tal grado que en los laboratorios son usados para la desinfección de equipo y material contaminado.

En caso de mantener grandes inventarios de vacuna en almacén es importante entrenar a la gente encargada del manejo de los biológicos a dar una rotación adecuada a los productos de acuerdo a la fecha de caducidad de los distintos lotes. Una vez que se recibe un cargamento de biológicos es importante que las vacunas con la fecha de caducidad más corta sean las primeras en utilizarse. Es común buscar emplear las vacunas con más larga caducidad al principio, a pesar de ir a utilizarlas de inmediato.

Por lo anterior es una práctica adecuada el poner al frente del refrigerador aquellos lotes con la fecha de caducidad más corta y utilizarlos primero. En caso de que el producto cumpla con la fecha de caducidad es necesario devolver el biológico al laboratorio para ser checado.

Es de suma importancia el manejo del biológico también durante el proceso de aplicación de la vacuna. Se deben de seguir las instrucciones anexas para la reconstitución y dosificación del producto.
Es común que se cometan los siguientes errores al momento de aplicar un biológico al ganado:

  1. El equipo de vacunación no se desinfecta antes de aplicar la vacuna.
    El proceso de desinfección consiste en desarmar totalmente las jeringas, lavar las distintas partes con agua y jabón, para posteriormente someter todas las partes a un proceso de esterilización, ya sea en un autoclave o mediante ebullición. El uso de desinfectantes debe de evitarse, especialmente en los casos en que se apliquen vacunas que contengan virus activos, pues estos son inactivados en la presencia de los desinfectantes. En el caso de las agujas deben utilizarse de un diámetro y longitud adecuada, que permitan alcanzar y penetrar el tejido muscular sin problemas. Se recomienda usar jeringas nuevas al comenzar el proceso de vacunación del número 14 y cambiarlas si llegan a ensuciarse o se lastiman de la punta.

  2. Se debe aplicar la dosis indicada del producto.
    El uso de media dosis o doble dosis, puede ocasionar que la respuesta inmune no sea la correcta o bien que las reacciones posteriores se exacerben.

  3. Las vacunas no deben de mezclarse con otros productos, ya sean antibióticos o vacunas que no estén indicados en la etiqueta. Vale la pena comentar que las vacunas que contienen varios antígenos han sido cuidadosamente elaboradas y probadas por los distintos laboratorios y la adición de cualquier otro producto a dicha combinación puede ocasionar una falta en el proceso de vacunacion.

  4. La vía de administración es otro factor importante en el proceso de vacunación.
    El biológico se debe aplicar únicamente por la vía indicada en la etiqueta e intentar hacerlo de la manera más aséptica posible. En ocasiones se llega a aplicar más de un producto a la vez, en caso de ser así se debe evitar inyectar éstos en el mismo sitio, pues dicho manejo es similar a mezclar varios productos en una sola inyección.

  5. Una vez reconstituida una vacuna se debe de utilizar totalmente.
    No es posible guardar sobrantes de la misma para manejos posteriores. Todos los sobrantes y envases de vacuna deben de ser incinerados.

  6. Otro punto importante
    Es verificar el proceso de vacunación y explicar a los encargados de llevar acabo este manejo la importancia y cuidados que se deben tener para lograr una inmunización exitosa.

Una supervisión y capacitación adecuada del personal del rancho puede evitarnos graves problemas posteriores.

En caso de tener problemas en el manejo de algún biológico y dudar si éste sigue manteniendo sus propiedades es muy importante enviar a constatar el título de la vacuna antes de utilizar el producto. En caso de haber sido ya aplicado se deben de llevar acabo monitoreos serológicos para verificar los niveles de anticuerpos existentes en los animales.

En resumen, debemos de tener en cuenta que las vacunas nos brindan la oportunidad de prevenir enfermedades y proteger a nuestros animales, pero para el buen funcionamiento de estos productos es necesario llevar acabo un correcto manejo, almacenamiento y supervisión de la aplicación de las mismas.